La Riqueza de las Regiones (por la Asociación Española de Ciencia Regional

Contagio espacial de la capacidad de innovación y la creatividad en la región de Madrid: Anatomía del «zumbido local»

Contagio espacial de la capacidad de innovación y la creatividad en la región de Madrid: Anatomía del «zumbido local»

Por Simón Sánchez-Moral, Catedrático de Geografía, Universidad Complutense de Madrid – Josep-Maria Arauzo-Carod. Catedrático de Economía y Vicedirector de IU-RESCAT, Universitat Rovira i Virgili y Federico Pablo Martí. Profesor de Economía Aplicada, Universidad de Alcalá

Palabras clave: Innovación urbana, creatividad, proximidad, modelos basados en agente, Madrid

Cómo surge y se propaga la innovación y la creatividad hasta llegar a impactar en el desempeño de las grandes ciudades son cuestiones que siguen preocupando al desarrollo regional y urbano. En la literatura especializada se identifica el intercambio de conocimiento como uno de los “microfundamentos” de las economías de aglomeración y la innovación en las ciudades (Duranton and Puga, 2004), siendo los trabajadores potenciales portadores de un conocimiento estratégico  –con frecuencia de carácter tácito –, que a través de los contactos diarios cara a cara en las calles y los barrios tiende a propagarse hasta alcanzar a empresas e instituciones. Surge así la metáfora de ese “zumbido local”, que emerge de la interacción social para convertirse en un motor fundamental de la innovación urbana (Bathelt, Malmberg y Maskell, 2004). Sin embargo, las dificultades a la hora demostrar empíricamente cómo funcionan los intercambios de conocimiento a nivel micro son manifiestas (Rosenthal y Strange, 2003). Por ello con frecuencia se recurre al estudio de los resultados observables a nivel agregado, por ejemplo en forma de ganancias de productividad, salarios o creación de patentes en una ciudad.

En nuestro trabajo publicado recientemente en la revista Growth and Change (Wiley) tratamos de desentrañar cómo funcionan los mecanismos de intercambio de conocimiento ente trabajadores a nivel de barrio y su impacto en el desempeño innovador de Madrid y su región metropolitana. Para ello, utilizamos la información de casi tres millones de trabajadores afiliados a la Seguridad Social para identificar dos grupos de interés: (A) Trabajadores cualificados en industrias de alta intensidad tecnológica (potenciales portadores de “capacidad innovadora”) y (B) Trabajadores de las industrias culturales y creativas (como portadores de “creatividad”). A partir de los contactos que establecen estos dos tipos de trabajadores con el resto de individuos en los lugares de trabajo y de residencia, se simula mediante un modelo general basado en agentes un proceso de “contagio social”. Los mapas de contagio resultantes son usados a continuación como escenarios para explicar el desempeño innovador, medido a través de la creación de nuevas empresas en la región (accede al detalle de la metodología pinchando aquí).

Los resultados confirman que la interacción tanto de los trabajadores de las industrias intensivas en conocimiento, como de las industrias culturales y creativas, tienen un impacto significativo en la creación de nuevas empresas. En el caso de los trabajadores creativos, más allá del impacto dentro de las propias organizaciones, es muy posible que su actividad diaria contribuya a crear un ambiente propicio para la innovación en los barrios de la ciudad. Además, del estudio se deduce la desigual intensidad y alcance de lo proceso de contagio, lo que se relaciona con los distintos canales espaciales utilizados por la creatividad y la capacidad innovadora para su propagación. La creatividad se difunde de manera más general y menos selectiva por los centros urbanos de la región (Madrid, Alcalá de Henares, Alcobendas), impulsada por la densidad, la mezcla de usos y la elevada interacción social. Paradójicamente, la granularidad del análisis revela cómo la amplitud de la trama urbana, y posiblemente la menor intensidad de los flujos de residencia-trabajo, puede limitar la interacción social y, por tanto, la creatividad por ejemplo en torno a grandes museos y parques históricos. Al mismo tiempo, se detecta un potencial creativo infrautilizado en algunos distritos interiores y suburbios residenciales de la ciudad de Madrid. Por su parte, la capacidad innovadora se sirve de canales de propagación espacial más especializados, asociados al distrito de negocios de AZCA y a infraestructuras específicas, como las universidades, los parques empresariales o los parques tecnológicos de la región (Alcobendas, Las Rozas de Madrid, Tres Cantos…).

Síntesis del proceso de modelización del contagio espacial de la capacidad innovadora y la creatividad en la región metropolitana de Madrid.

Fuente: Elaboración propia.

Las implicaciones del estudio para las políticas urbanas son múltiples. Para alcanzar el objetivo deseado de la mejora del desempeño innovador de grandes ciudades como Madrid, son necesarias políticas de innovación basadas en instrumentos tradicionales, como la inversión en I+D, la promoción de parques tecnológicos, la incubación y atracción de empresas tecnológicas o la formación de trabajadores en competencias STEM (ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas). Pero no basta con esto. Junto con ello, la política cultural, por ejemplo a través de la inversión en actividades creativas en los barrios, puede hacer también una contribución fundamental; lo mismo que el planeamiento urbano, a través de la mejora de la conectividad e integración de los barrios periféricos, aprovechando la diversidad de entornos de residencia y trabajo existentes para impulsar la interacción social y por tanto para favorecer la capacidad de innovación y la creatividad en el conjunto de la región metropolitana.

 

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